El reflejo de nuestra mente en el hormigón
cuando la ambición le quiere ganar a la naturaleza
(te lo explicamos con Genshin Impact)
| Foto de Fonatine: Genshin WIKI |
¡Hola, maestros, constructores y curiosos! Bienvenidos a una nueva entrega (poniéndole color, se sa’e) en Pal Maestro. Hoy vamos a dejar un ratito de lado los planos, las normativas y los dolores de cabeza de las cubicaciones para hablar de algo un poco más profundo:
¿por qué construimos como construimos?
A veces pensamos que la arquitectura y la construcción son puras matemáticas, ladrillos y hormigón, pero la verdad es que nuestras ciudades son el reflejo exacto de cómo pensamos. Nuestros miedos, nuestro ego y nuestras ganas de "ganarle" a la naturaleza dicta el diseño de los lugares donde vivimos. Para explicar esto de forma entretenida, hoy no vamos a mirar una ciudad real, sino una virtual: Fontaine, del tremendo juego Genshin Impact. Y tranquilos, si no son gamers, les prometo que van a entender igual, porque lo que pasa en este juego es un espejo exacto de los problemas reales que vemos acá en Chile todos los días. ¡Acompáñenme!
Dime qué valoras y te diré cómo construyes
En la historia del juego, Fontaine es la nación de la "Justicia" y el espectáculo. Sus habitantes viven preocupados por las apariencias y el estatus. ¿Cómo se nota esto en sus calles? La ciudad es preciosa: tiene acueductos gigantes que van por el aire, edificios altísimos y fachadas llenas de detalles. Construyen hacia el cielo porque, en su mente, estar más arriba significa ser más importante. Pero aquí viene el primer gran error de construir solo pensando en el ego y la estética: lo que no queremos ver, lo escondemos bajo la alfombra.Mientras los más adinerados pasean por calles impecables al sol, existe un barrio bajo construido directamente en las alcantarillas. Cuando diseñas una ciudad pensando solo en la "fachada" , creas segregación. Las aguas servidas y la infraestructura pesada quedan relegadas a la oscuridad, junto con la gente que no encaja en la postal perfecta.